Nunca es demasiado tarde para mejorar las relaciones de pareja, para mejorar la comunicación. Espero que estas líneas te ayuden a darte cuenta que tal vez aun no has hecho todo lo posible.
El mejor consejo que me dio el profesor y terapeuta de prestigio internacional Michael Yapko y casado desde hace más de 37 años, en un seminario en España fue:
”Nunca desaproveches la increíble oportunidad de mantener la boca cerrada”
Y añadió: “que cuando discutimos debemos de pensar en el efecto de lo que nuestras palabras tengan en el “nosotros” y proteger a nuestras parejas de nuestros estados mentales personales”.
También es importante la “elección” de la pareja y saber el porqué la elegimos en un momento determinado si la elegimos por cómo es realmente, o por lo que deseamos que tenga una pareja, o bien nos creamos unas expectativas que después no se cumplen.
Pensamos que el “amor” la hará cambiar o que nosotros podremos “salvarla/o”.
Cuando no se cumplen las expectativas nos frustramos y nos sentimos heridos, engañados, no hicimos la elección correcta. Por eso es tan importante la comunicación.
La relación de pareja es como “el riego por goteo”, los matrimonios felices, no tiene más en común que los que se acaban divorciando. Sin embargo los casados felices, saben como tratar de forma efectiva las diferencias. La gestión de los conflictos sobre como criar a los hijos, el sexo, las tareas del hogar no es fácil.
Pero la buena noticia es que esta habilidad de comunicación puede aprenderse. Nuestra forma de comunicarnos y resolver los conflictos dependen en gran medida de nuestra mochila familiar y de cómo aprendimos de nuestros padres, también de la confianza en nosotros mismos.
Tal vez te estés preguntando como encontrar nuevas formas de comunicarte y pasar de ser un disco rayado a nuevas formas de comunicación. El primer paso es reconocerl si eres de los que dice “Le entra por un oído y le sale por el otro”, “Se lo he dicho un millón de veces y como si nada”, tal vez es el momento de plantearte cambiar.
La mayoría de las veces ni nos damos cuenta que estamos regañando. De cómo “lo escucha” la otra persona depende su reacción, no es lo que decimos sino como lo decimos. Casi ningún hombre quiere tener a su lado una “segunda madre” ni la mujer un “segundo padre”.
A las mujeres les suele resultar más difícil comunicar directamente sus necesidades, esperamos que los hombres nos lean “la mente” y caemos en una trampa mortal, cuando no recibimos lo que queremos o no se cumplen las expectativas, vivimos con la queja en la boca, lo cual además de no ser muy atractivo, no pone a nuestra pareja en un estado emocional de “dar” y es menos probable que responda a nuestros deseos, ya que se pone en modo de “huida” y lo más probable es que se encierre en su móvil, en el gimnasio o en el partido de futbol.
Las buenas relaciones se basan en el cuidado mutuo, y en poner las necesidades del otro antes que las nuestras en su justa medida claro¡¡¡¡ Y la clave está en encontrar formas diferentes de decir las cosas para conseguir nuestras metas con respeto, cariño y compasión. Ser más productivos y amorosos.
Si a pesar de muchos intentos la comunicación ha entrado en un callejón sin salida, pero aun hay amor entre vosotros, te aconsejo que acudas a un profesional y que os ayude a resolver de forma efectiva lo que por vosotros mismos no habéis sido capaces y recuerda siempre es mejor luchar por la pareja que un divorcio, las dos cosas son dolorosas, pero te aseguro que la segunda lo es aún más.
Gracias por escucharme y que no falte el Amor y la Comprensión.
Anabel Fernández Alvarez Experta en Terapia de Pareja.
- Psicologa-Psicoterapeuta
www.psicoterapiaehipnosis.com/


cph
8 febrero, 2014 / 11:17 amMuy bueno para no escalabrarse en San Valentin y disfrutar de nuestra pareja.
cph
4 marzo, 2014 / 8:49 amMuchas Gracias por tus comentarios