PERSONAS TOXICAS. ¿COMO EVITARLAS?

Posted by Anabel in autoestima, Salud Mental

“LAS PALABRAS QUE NO VAN SEGUIDAS DE LOS HECHOS NO VALEN PARA NADA”

Todos los días empleamos mucho tiempo en relacionarnos con los otros. Nos comunicamos con muchas personas pero no con todos establecemos vínculos. El vínculo es un lazo que une, ya sea en el trabajo, la amistad o de forma afectiva, Dentro de estos vínculos están aquellos que nos afectan de frorma positiva y aquellos que sin darnos cuenta nos influyen de manera desfavorable y nos restan autoestima y poder personal. Tu puedes elegir seguir siendo empático y amable pero ademas elegir establecer ” relaciones de oro” aquellas personas que nos alientan, nos valoran…

Todos en algun momento nos hemos encontrado con personas problemáticas, personas manipuladoras, un jefe autoriatario que pensaba que podia disponer de nosostros 24 horas, un amigo chismoso, envidioso, un seductor, una pareja o padres controladores.
No siempre es fácil detectarlas a primera vista por lo que en este artículo te damos algunas claves para dectectarlas y poner los límites sin lastimar a nadie y lastimarte a ti mismo. En nuestro día a día, nos podemos cruzar con un sinfín de personalidades toxicas desde el que nos hace sientirnos culpables, las celosas, inmaduras, paranoicas, infantiles, egoístas, falsas, descalificadoras, manipuladoras, quejicas, psicopatas, orgullosas, autoritarias. En definitiva, lo que comúnmente conocemos como posibles personas tóxicas

Este tipo de personalidades pueden ser de muchos y diferentes tipos, manteniendo una característica en común: no aportan, ni generan nada positivo a una relación sentimental o de amistad.

Se caracterizan por destruir cualquier intento de crear vínculos sanos y respetuosos para ambas partes. Suelen sentirse molestos con frecuencia, ya que pocas cosas les satisfacen. Te absorben psicológicamente para que lleves a cabo las acciones que solo les pueden ser a ellos favorables, o manipulan las situaciones para hacerte sentirtre culpable, disminuir tu autoestima y aislarte de los demás.

El psicólogo Albert J. Bernstein, autor de “Vampiros emocionales”, nos advierte que lo más complicado a la hora de relacionarnos con este tipo de personas es que nos roban la energía sin apenas concedernos tiempo para respirar y ser conscientes de esta situación.

Bernstein destaca que se caracterizan por ser personas expertas en construir relaciones con alto grado de absorbencia y, de esta forma, tratarse de verdaderos maestros del arte de intoxicar. De ahí su nombre.

Debido a esto, resulta difícil identificarlos a simple vista sin ser conscientes de lo complicado de su personalidad hasta que, después de estar un tiempo con ellos, acabamos repitiendo las mismas emociones y sensaciones negativas: apatía, agotamiento, frustración, estrés o descanso al encontrarnos por fin solos.

Nos contagiamos como “esponjas” de sus estados mentales….mientras que ellos parecen estar cada vez mejor.

Algo habitual en nuestra sociedad cuando hablamos de este tipo de personas es que, en muchas ocasiones, somos nosotros mismos los que nos creamos una percepción distinta a la realidad negando que sean ‘vampiros emocionales’, sobre todo si se trata de nuestra pareja, un amigo o un familiar.

Incluso cuando hablamos de estas situaciones, nosotros mismos nos podemos “echar la culpa” por estar consintiendo la situación inconscientemente y pensamos “será cosa mía” o “puede ser mi culpa”; pensamientos que solo nos llevan a mantener y avivar una relación toxica e insana.

Consentir tal malestar, únicamente originará que los demás te pierdan el respeto, sepan que pueden aprovecharse de ti y abusar de tu confianza.

Varios estudios sociales, destacando la obra del psicoanalista francés Dominique Barbier “La fabrique de l’homme pervers” nos facilitan una explicación científica de por qué vivimos como sociedad en un contexto próspero para la expansión y crecimiento de este tipo de personalidades tóxicas.

“Las personalidades tóxicas también son contagiosas y contribuyen a que se generalice una especie de paranoia social”, explica Barbier. Por otro lado, la psiquiatra y psicoanalista Marie-France Hirigoyen confirma en una entrevista a El Confidencial la teoría social de que “para triunfar en la vida hay que ser un buen manipulador”.

Todo ello nos lleva a acabar utilizándonos los unos a los otros como meros instrumentos que, cuando dejamos de servir para conseguir determinados objetivos personales, acabamos ignorando.

Además, también es importante tener en cuenta los siguientes indicios que pueden reflejar que te encuentras ante un “vampiro emocional” a nivel social y psicológico:

1. CAMALEÓNICOS Presentan una elevada capacidad psicológica a la hora de detectar los temores y fantasmas de aquellas personas que demandan como víctimas. Pueden hacerte creer que con ellos todo puede ser posible, y así manipularte más fácilmente. De esta forma, saben adaptar a la perfección su comportamiento dependiendo de la víctima en cuestión.

2. VICTIMIZACION Pueden darle la vuelta a una situación con gran habilidad, realizando a la perfección una falsa victimización: hacer sentir que tú eres el verdugo y él/ella la víctima.

3. INCERTIDUMBRE Se trata de personas expertas en transformar la realidad mediante mentiras y empleando el doble lenguaje. Pueden combinar el empleo de insultos y halagos amables en una misma frase. De esta forma controlando así el discurso y pensamiento del oyente generando en la persona confusión e incertidumbre.

4. FALTA DE RESPETO Imponen sus propios criterios personales sin respetar la autonomia de los demás.

5. VELETAS Sus principios personales cambian dependiendo del objetivo que necesiten conseguir.

6. PSICOPATAS No suelen sentir sentimiento de culpa en ningún momento.

7. CONSTANTES Se trata de personas con una gran capacidad de estrategia mental. Son poco creativos pero constantes a la hora de conseguir sus metas y recursos.

8. INCOHERENTES Suelen presentar cierta incoherencia entre su comportamiento y “lo que dicen” o verbalizan. Probablemente, emitan juicios y valores altruistas pero a la hora de ponerse en acción, sus gestos sean egoístas pensando únicamente en un interés personal.

Recuerda el que no se alegra de tu avance o de tus sueños, no te amarres, persigue tus sueños, aleja la opinión de la “gente tóxica”, no idealices, no esperes nada de nadie, aprende a negociar pero no cedas tus derechos. Somo seres sociales y eso nos protege psicológicamente pero solo si son “relaciones saludables”

Y ademas si quieres ayudarte consigue Poder Personal una pequeña inversión y un gran beneficio.

Anabel Fernández Alvarez
Psicologa-Psicoterapeuta
Psicologo Valencia

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